La cuarta guerra mundial ya comenzó. Mientras Ud. descansa, mientras Ud. consume, mientras Ud. goza de los espectáculos que le ofrece el sistema, un ejército invisible se está apoderando de su mente, de su conducta y de sus emociones. Su voluntad está siendo tomada por fuerzas de ocupación invisibles sin que Ud. sospeche nada. Las batallas ya no se desarrollan en espacios lejanos, sino en su propia cabeza. Ya no se trata de una guerra por conquista de territorios, sino de una guerra por conquista de cerebros, donde Ud. es el blanco principal. El objetivo ya no es matar, sino controlar. las balas ya no apuntan a su cuerpo, sino a sus contradicciones y vulnerabilidades psicológicas. Su conducta está siendo chequeada, monitoreada, y controlada por expertos. Su mente y su psicología están siendo sometidas a operaciones extremas de guerra de cuarta generación. Una guerra sin frentes ni retaguardias, una guerra sin tanques ni fusiles, donde Ud., es a la vez, la víctima y el victimario.
1. Guerra de Cuarta Generación
Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare - 4GW) es el término usado por los analisttas y estrategas militares para describir la última fase de la guerra en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas. {
En 1989 comenzó la formulación de la teoría de la 4GW cuando William Lind y cuatro oficiales del Ejército y del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos, titularon un documento: “El rostro cambiante de la guerra: hacia la cuarta generación”.
Ese año, el documento se publicó simultáneamente en la edición de octubre del Military Review y la Marine Corps Gazette.
Si bien en sus primeros tramos de la década del noventa la teoría no fue precisada ni se expresó claramente qué se entiende por 4GW, el concepto luego fue asociado a la Guerra Asimétrica y a la “Guerra Contraterrorista”.
William Lind escribió su esbozo de teoría, en momentos en que la Unión Soviética ya había sido derrotada en Afganistán e iniciaba su colapso inevitable como sistema de poder mundial.
Por lo tanto, a la Guerra de Cuarta Generación se la visualiza como una hipótesis de conflicto emergente de la pos-Guerra Fría, en tanto que algunos analistas relacionan su punto de partida histórico con los atentados terroristas del 11-S en EEUU.
En cuanto a la evolución de las fases de la guerra hasta la cuarta generación, se la describe así:
Fase inicial:
arranca con la aparición de las armas de fuego y alcanzaría su máxima expresión en las guerras napoleónicas. Las formaciones lineales y el “orden” en el campo de batalla constituyen sus principales rasgos y el enfrentamiento entre masas de hombres, su esencia. La Guerra de Primera Generación corresponde a los enfrentamientos con tácticas de líneas y columnas.
Fase segunda:
comienza con el advenimiento de la Revolución Industrial y la disponibilidad en el campo de batalla de medios capaces de desplazar grandes masas de personas y de desatar poderosos fuegos de artillería. El enfrentamiento de potencia contra potencia y el empleo de grandes recursos, constituye el rasgo esencial de esta generación. La Primera Guerra Mundial es su ejemplo paradigmático.
Fase tercera:
se caracteriza por la búsqueda de neutralización de la potencia del enemigo mediante la detección de flancos débiles con la finalidad de anular su capacidad operativa, sin necesidad de destruirlo físicamente. La Guerra de Tercera Generación fue desarrollada por el Ejercito Alemán en el conflicto mundial de 1939-1945 y es comúnmente conocida como “guerra relámpago” (Blitzkrieg). No se basa en la potencia de fuego, sino en la velocidad y sorpresa. Se identifica esta etapa con el empleo de la guerra psicológica y tácticas de infiltración en la retaguardia del enemigo durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1991, el profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén Martín Van Creveld publicó un libro titulado “La Transformación de la Guerra”, que aportaría sustento intelectual a la teoría de la 4GW.
El autor sostiene que la guerra ha evolucionado hasta un punto en que la teoría de Clausewitz resulta inaplicable.
Van Creveld prevé que en el futuro las bases militares serán reemplazadas por escondites y depósitos, y el control de la población se efectuará mediante una mezcla de propaganda y terror.
Las fuerzas regulares se irán trasformando en algo diferente a lo que han sido tradicionalmente, señala Van Creveld. También prevé la desaparición de los principales sistemas de combate convencionales y su conversión en conflictos de baja intensidad (también llamados Guerras Asimétricas) .
La variante “contraterrorista”
Tras los ataques terroristas del 11-S en EEUU, la Guerra de Cuarta Generación se complementa con el uso del “terrorismo mediatizado” como estrategia y sistema avanzado de manipulación y control social.
Se produce, por primera vez, el uso sistematizado del “terrorismo” (realizado por grupos operativos infiltrados en la sociedad civil) complementado con Operaciones Psicológicas Mediáticas orientadas al aprovechamiento social, político y militar del hecho “terrorista”.
La “Guerra Contraterrorista” (una variante complementaria de la Guerra de Cuarta Generación) borra las fronteras tradicionales entre “frente amigo” y “frente enemigo” y sitúa como eje estratégico de disputa la guerra contra un enemigo universal invisible diseminado por todo el planeta: el terrorismo.
La lógica del “nuevo enemigo” de la humanidad, identificada con el terrorismo tras el 11-S, se articula operativamente a partir de la “Guerra Contraterrorista” que compensa la desaparición del “enemigo estratégico” del capitalismo en el campo internacional de la Guerra Fría: la Unión Soviética.
La “guerra preventiva” contra el “terrorismo” (como veremos más adelante) produce un salto cualitativo en la metodología y en los recursos estratégicos de la Guerra de Cuarta Generación al servicio de los intereses imperiales de la potencia hegemónica regente del sistema capitalista: EEUU .
La “guerra inter-potencias” (o inter-países”) expresada en la confrontación “Este-Oeste”, desaparece con la Unión Soviética, y es sustituida, a partir del 11-S, por la “Guerra Contraterrorista” librada por todas las potencias y por el Imperio regente (EEUU) contra un sólo enemigo: el terrorismo “sin fronteras”.
El desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a la Guerra Psicológica Mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW, en su variante “contraterrorista”.
Las operaciones con unidades militares son sustituidas por operaciones con unidades mediáticas, y la acción psicológica con el “terror” sustituye a las armas en el teatro de la confrontación.
De esta manera, y a partir del 11-S norteamericano, la “Guerra Contraterrorista” y la “Guerra Psicológica”, conforman las dos columnas estratégicas que sostienen a la Guerra de Cuarta Generación, con los medios de comunicación convertidos en los nuevos ejércitos de conquista.
2. Guerra Psicológica (o Guerra Sin Fusiles)
En la definición conceptual actual, la columna vertebral de la Guerra de Cuarta Generación se enmarca dentro del concepto de “guerra psicológica” o “guerra sin fusiles”, que fue acuñado, por primera vez, en los manuales de estrategia militar de la década del setenta.
En su definición técnica, “Guerra Psicológica”, o “Guerra sin Fusiles”, es el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas.
Los ejércitos militares, son sustituidos por grupos operativos descentralizados especialistas en insurgencia y contrainsurgencia, y por expertos en comunicación y psicología de masas.
El desarrollo tecnológico e informático de la era de las comunicaciones, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a las operaciones de acción psicológica mediática en el arma estratégica dominante del la 4GW.
Como en la guerra militar, un plan de guerra psicológica está destinado a: aniquilar, controlar o asimilar al enemigo.
La guerra militar y sus técnicas se revalorizan dentro de métodos científicos de control social, y se convierten en una eficiente estrategia de dominio sin el uso de las armas.
A diferencia de la Guerra Convencional, la Guerra de Cuarta Generación no se desarrolla en teatros de operaciones visibles.
No hay frentes de batalla con elementos materiales la guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan con los civiles.
Ya no existen los elementos de la acción militar clásica: grandes unidades de combate (tanques, aviones, soldados, frentes, líneas de comunicación, retaguardia, etc).
Las bases de planificación militar son sustituidas por pequeños centros de comando y planificación clandestinos, desde donde se diseñan las modernas operaciones tácticas y estratégicas.
Las grandes batallas son sustituidas por pequeños conflictos localizados, con violencia social extrema, y sin orden aparente de continuidad.
Las grandes fuerzas militares son sustituidas por pequeños grupos operativos
(Unidades de Guerra Psicológica) dotados de gran movilidad y de tecnología de última generación, cuya función es detonar desenlaces sociales y políticos mediante operaciones de guerra psicológica.
Las unidades de Guerra Psicológica son complementadas por Grupos Operativos, infiltrados en la población civil con la misión de detonar hechos de violencia y conflictos sociales.
Las tácticas y estrategias militares, son sustituidas por tácticas y estrategias de control social, mediante la manipulación informativa y la acción psicológica orientada a direccionar conducta social masiva.
Los blancos ya no son físicos (como en el orden militar tradicional) sino psicológicos y sociales. El objetivo ya no apunta a la destrucción de elementos materiales (bases militares, soldados, infraestructuras civiles, etc), sino al control del cerebro humano.
Las grandes unidades militares (barcos, aviones, tanques, submarinos, etc) son sustituidas por un gran aparato mediático compuesto por las grandes redacciones y estudios de radio y televisión.
El bombardeo militar es sustituido por el bombardeo mediático: Las consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar.
El objetivo estratégico ya no es el apoderamiento y control de áreas físicas (poblaciones, territorios, et) sino el apoderamiento y control de la conducta social masiva.
Las unidades tácticas de combate (operadores de la guerra psicológica) ya no disparan balas sino consignas direccionadas a conseguir un objetivo de control y manipulació n de conducta social masiva.
Los tanques, fusiles y aviones son sustituidos por los medios de comunicación (los ejércitos de cuarta generación) y las operaciones psicológicas se constituyen en el arma estratégica y operacional dominante.
3- El blanco
En la Guerra sin Fusiles, la Guerra de Cuarta Generación (también llamada Guerra Asimétrica) , el campo de batalla ya no está en el exterior, sino dentro de su cabeza.
Las operaciones ya no se trazan a partir de la colonización militar para controlar un territorio, sino a partir de la colonización mental para controlar una sociedad.
Los soldados de la 4GW ya no son militares, sino expertos comunicacionales en insurgencia y contrainsurgencia, que sustituyen a las operaciones militares por las operaciones psicológicas.
Las balas militares son sustituidas por consignas mediáticas que no destruyen su cuerpo, sino que anulan su capacidad cerebral de decidir por usted mismo.
Los bombardeos mediáticos con consignas están destinados a destruir el pensamiento reflexivo ( información, procesamiento y síntesis) y a sustituirlo por una sucesión de imágenes sin resolución de tiempo y espacio (alienación controlada) .
Los bombardeos mediáticos no operan sobre su inteligencia, sino sobre su psicología: no manipulan su conciencia sino sus deseos y temores inconcientes.
Todos los días, durante las 24 horas, hay un ejército invisible que apunta a su cabeza: n o utiliza tanques, aviones ni submarinos, sino información direccionada y manipulada por medio de imágenes y titulares.
Los guerreros psicológicos no quieren que usted piense información, sino que usted consuma información: noticias, títulos, imágenes, que excitan sus sentidos y su curiosidad, sin conexión entre sí.
Su cerebro está sometido a la lógica de Maquiavelo: “divide y reinarás”: Cuando su mente se fragmenta con titulares desconectados entre sí, deja de analizar (qué, porqué y para qué de cada información) y se convierte en consumista de órdenes psicológicas direccionalas a través de consignas.
Los titulares y las imágenes son los misiles de última generación que las grandes cadenas mediáticas disparan con demoledora precisión sobre su cerebro convertido en teatro de operaciones de la Guerra de Cuarta Generación.
Cuando Ud. consume titulares con “Bin Laden”, “Al Qaeda”, “terrorismo musulmán”: su mente está consumiendo consignas de miedo asociadas con “terrorismo”, y su cerebro está sirviendo de teatro de operaciones a la “Guerra Contraterrorista” lanzada para controlar a las sociedades a escala global.
Cuando Ud. consume prensa internacional sin analizar los qué y los para qué, los intereses del poder imperial que se mueven detrás de cada noticia o información periodística, Ud. está consumiendo Guerra de Cuarta Generación.
http://www.taringa.net/posts/info/1716905/Comenz%C3%B3-la-4ta-Guerra-Mundial.html
lunes, 22 de diciembre de 2008
| [+/-] |
Comenzó la 4ta Guerra Mundial |
viernes, 11 de diciembre de 2009
| [+/-] |
La Guerra Psicológica contemporánea conceptos esenciales y características |
Liuba Y. Peña Galbán,(I) Ludmila Casas Rodríguez,(II) Magalys Mena Fernández (III)
RESUMEN
Se realizó una revisión bibliográfica con el objetivo de estudiar el origen y desarrollo de la guerra psicológica contemporánea y su relación con el quehacer sociopolítico mundial. Teniendo en cuenta las definiciones de guerra psicológica, operaciones psicológicas y guerra de cuarta generación, se argumenta las interrelaciones dialécticas y las diferencias, y describen las diferentes fases de la guerra hasta la cuarta generación. Como elemento fundamental, se plantea que la guerra convencional y la guerra psicológica persiguen el mismo objetivo, la ocupación de los países en cuestión.
…“el arma más sofisticada y eficaz con que cuenta hoy el mundo para neutralizar las actuales doctrinas bélicas es la opinión pública internacional y en particular la de Estados Unidos.”
Fidel.
INTRODUCCIÓN
De las nefastas consecuencias de la guerra ya Sigmun Freud había escrito refiriéndose a como esta viola el derecho internacional con su ciega cólera derribando “cuanto le sale al paso, como si después de ella ya no hubiera de existir futuro alguno ni paz entre los hombres” ...” no reconoce ni los privilegios del herido y del médico, ni la diferencia entre los núcleos combatientes y pacíficos de la población”…una de las grandes naciones civilizadas se ha hecho universalmente tan poco grata, que ha podido arriesgarse la tentativa de excluirla, como “bárbara” de la comunidad civilizada”. 1
La guerra psicológica2 consiste en asustar al enemigo para reducir sus posibilidades de éxito en el combate. La guerra psicológica busca, por un lado, paralizar al adversario, derrotarlo antes de que siquiera entre a combatir y, por otro lado, ganar las "mentes y los corazones" de las personas que no se piensa aniquilar.
La guerra no se gana solo en las trincheras, o desde el aire con refinados y sofisticados sistemas de armas automatizadas; hay que ganarla también en las mentes de la gente, tanto en el bando propio como en el enemigo.
La Biblia 3 refiere diversos hechos acaecidos en la antigüe¬dad y entre ellos se destaca el caso de Gedeón. Este personaje bíblico excluyó a 25.000 soldados de entre los 40.000 que tenía que seleccionar para integrar su ejército, porque sus hombres confesaron, después de una serie de interrogatorios, que tenían miedo a la lucha. Hizo así una selección psíquica, psicológica.
El ejemplo clásico que se tiene de cómo supuestas operaciones psicológicas fueron planeadas y se aplicaron en la batalla, aparece en los escritos del estratega chino Sun Tzu Sun, quien se propuso subyugar a su enemigo "sin disparar un tiro." Encontramos otro ejemplo en los famosos alardes de Genhis Khan (el general mongol Temujin) quien debilitaba la voluntad combativa del enemigo diseminando rumores acerca de la fuerza y ferocidad de su propio ejército. Su planificación fue sencilla, sobresaliente y eficaz.
El concepto de guerra de nervios4 es sinónimo de guerra de zapa, que era la terminología utilizada por San Martín(I) uno de los creadores de la guerra psicológica moderna. San Martín, en el Perú, manejó exclusivamente el factor psicológico. Pudo, de esa manera, llegar a Lima sin disparar un solo tiro y con la pérdida de muy pocos hombres, registrada en combates aislados y de escasísima importancia.
Durante la I Guerra Mundial, las operaciones psicológicas adquirieron formalidad. Casi todos los países involucrados en la guerra, utilizaron alguna forma de propaganda en sus estrategias y sus tácticas, y la mayoría de ellos organizaron unidades militares especializadas en esa actividad.
Las actividades propagandísticas comenzaron a conocerse como "operaciones psicológicas" o (Guerra Psicológica), durante la II Guerra Mundial.
Una acción psicológica significativa fue el bombardeo realizado a Tokio, después del ataque a Pearl Harbor, como venganza, que violó todo lo establecido por el derecho internacional humanitario, pero lo más siniestro que conmocionó a la opinión pública internacional con un unánime rechazo fue el lanzamiento de las bombas atómicas a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en Agosto de 1945, cuando no había justificación para hacerlo.
El elemento fundamental de la guerra psicológica aplicada al principio (todavía hoy, y la perspectiva futura) es la superioridad tecnológica y militar avasalladora y la invisibilidad de los ejércitos.
Durante la Guerra de Vietnam, en el frente psicológico se libró lo, que el Pentágono llamó la batalla por las "ideas y corazones" -the battle for hearts and minds- del adversario, se abría la falta de diferencia entre frentes de batalla y zonas de comunicación, una ofensiva total y sin cuartel.
Las últimas guerras desarrolladas han demostrado que las guerras se ganan por la combinación de formas y métodos de lucha. El desgaste psicológico y la subversión ideológica se oponen a la conciencia política, la voluntad de lucha y la capacidad de resistencia psicológica, y las batallas que se libran en esta esfera desde la paz. Esto confirma que frente al enemigo con supremacía militar y tecnológica, las batallas políticas, ideológicas y psicológicas y las formas de lucha irregular adquieren singular importancia en la defensa del país.
Las guerras actuales comienzan a librarse en la esfera de las ideas y los sentimientos, casi simultáneamente en el terreno de la opinión publica nacional de agresor, en la arena internacional y en el país que será objeto de la agresión, para después pasar a su conjunción con la lucha armada y acompañarla durante toda la extensión del conflicto, imbricándose de tal manera que en ocasiones resulta difícil discernir cuanto de fines militares o psicológicos persigue una acción militar. La agresión a Irak, el proceso de ocupación y pacificación, y la respuesta dada al agresor, corroboran que la capacidad militar norteamericana para agredir a otros países se basa esencialmente en sus incomparables potenciales económico, tecnológico y militar, así como en el establecimiento de una correlación internacional de fuerzas favorables, sobre todo en el ámbito diplomático para lograr lo que los estrategas militares norteamericanos llaman en la actualidad “Dominio de Amplio Espectro”.
Con este trabajo nos proponemos analizar los diferentes conceptos de guerra psicológica y operaciones psicológicas; así como las diferencias entre la guerra psicológica y la guerra convencional.
DESARROLLO
Los planes militares 5 de los Estados Unidos en el presente siglo y el desarrollo perspectivo del mismo se basan en siete paradigmas que consideran:
La revolución en los asuntos militares: es un fenómeno de cambios sistemáticos en la guerra, basado en el desarrollo tecnológico, la concentración del poder militar de los Estados Unidos y unos pocos aliados. Michel Mazaar en 1955 la definió como: …son los grandes cambios en la naturaleza de la guerra producidos por la aplicación innovadora de nueva tecnología, que combinados con otros cambios drásticos en la doctrina militar y en los conceptos operacionales y organizacionales, alteran fundamentalmente la naturaleza y la conducción de las operaciones militares.
La integración funcional entre civiles y militares: se desarrolla en dos procesos paralelos: primero en la revolución en los asuntos de negocio, dada en la integración de entidades civiles con el complejo militar industrial, y segundo, en la creciente interacción entre civiles y militares en el nivel de la toma de decisiones.
La asimetría: está dada por adversarios capaces de resistir por un tiempo prolongado y provocarle continuas bajas humanas al agresor.
La guerra de la información: ampliamente desarrollada por los estados Unidos y sus aliados, engendra vulnerabilidades globales.
La defensa contra la proliferación de armas de destrucción masiva: constituye un reto asimétrico. Incluyen el armamento nuclear, las armas químicas y las bacteriológicas.
El poder espacial. Constituye el concepto fundamental de la geopolítica del siglo XXI.
La proyección del poder global. Es la meta del sistema estratégico norteamericano. El término de presencia futura ha sido sustituido por el de presencia global. El patrón de fuerzas acantonadas en bases ultramarinas es ya obsoleto utilizándose el de omnipresencia global.
Golpe preventivo: un concepto importante incorporado a partir del 2002 por los Estados Unidos que según el Departamento de Defensa, consiste en iniciar un ataque cuando existan evidencias innegables de un inminente ataque del enemigo.
Este contexto descrito anteriormente nos lleva al análisis de la guerra psicológica desarrollada con la más alta tecnología con la que se cuenta en la actualidad.
Guerra psicológica. Definiciones y características.
La guerra psicológica, identificada como un sistema dialéctico, se expande en una concepción de guerra total. Hitler 6 dijo que las guerras del futuro serían luchadas antes de comenzar las operaciones militares, "a través de la confusión mental, la contradicción de los sentimientos, la indecisión y el pánico". También William Donovan y Edmund Taylor, directores de la OSS, (GESTAPO, policía secreta Nazi) tenían como objetivo "incitar a la disensión, a la confusión y al desorden dentro de los países enemigos". Según Donovan, "las operaciones psicológicas encubiertas halagan las mentes de aquellos que se desean manipular con la voz confidencial de un amigo aceptado".
La guerra psicológica, o guerra sin fusiles,7 es el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas.
Jorge Márquez (1997),8 la definió como el: "Medio de lucha que emplea en forma sistemática la propaganda y otros procedimientos para doblegar la voluntad y el espíritu del enemigo, persigue el propósito de influir en las opiniones, sentimientos, actitudes y en los actos del enemigo. Así como también en los pueblos y los países, ya sean enemigos o neutrales"
La definición clásica de lo que sería Guerra Psicológica, que toma el Departamento de Defensa (DoD) de los EE.UU. dice que es: “el uso planificado de la propaganda (hoy muchos prefieren denominarla con el eufemismo de Public Diplomacy o Communication management) y de otras acciones psicológicas con el propósito primario de influir en las opiniones, emociones, actitudes y conductas de grupos extranjeros hostiles para lograr el apoyo para la consecución de objetivos nacionales".9-10
La doctrina militar de los EU, hace una diferenciación de guerra psicológica y operaciones psicológicas aunque para algunos autores lo refieren como sinónimo.
Operaciones psicológicas: (OPSIC) término que reemplaza al de guerra psicológica en 1957, (aunque en la actualidad se utilizan simultáneamente)11 a las acciones planificadas para trasmitir a las audiencias extranjeras información y señales selectivas e influir en sus emociones, motivaciones, razonamientos y finalmente en la conducta de los gobiernos, organizaciones, grupos e individuos extranjeros. El propósito de las operaciones psicológicas está encaminado a inducir o reforzar en las audiencias extranjeras las actitudes y conductas que sean favorables a los objetivos de los que las originaron.
Operaciones Psicológicas: es el conjunto de medidas persuasivas en tiempos de paz o de guerra que se conciben con el fin de influir en las actitudes, opiniones y comportamiento de las fuerzas contrarias, sean éstas civiles o militares, con el propósito de alcanzar los objetivos nacionales. 12
Estados Unidos establece claramente la distinción entre un programa informativo internacional a nivel estratégico y las operaciones psicológicas a nivel táctico o de campo de batalla. Las operaciones psicológicas 13 designan un conjunto muy amplio de actividades que van de la propaganda radial a la tortura y demandan conocimientos profundos sobre las poblaciones a las que van dirigidas. En un documento redactado en 1948, las fuerzas terrestres estadounidenses definen así la «guerra psicológica» Esta emplea medios físicos o morales diferentes a las técnicas militares ortodoxas, medios que buscan:
Destruir la voluntad y la capacidad combativa del enemigo.
Privarlo del apoyo de sus aliados.
Acrecentar entre nuestras tropas y las de nuestros aliados la voluntad de vencer.
La diferencia entre ambos conceptos está en que la guerra psicológica se restringe al enemigo, mientras que las operaciones psicológicas se diseñan hacia audiencias extranjeras en general.
En el desarrollo de la guerra psicológica se articulan estrechamente: el departamento de estado y las agencias gubernamentales, los medios de información, la organización militar –las fuerzas armadas, (el ejército y la fuerza aérea – y las estructuras desarrolladas por la Agencia central de Inteligencia (CIA) para las operaciones encubiertas.
Las acciones psicológicas se sustentan en las militares, así como en la utilización de determinados armamentos, es importante el movimiento de tropas, maniobras, demostraciones de fuerza y otros dirigidos a crear un efecto psicológico negativo en el adversario.
La guerra psicológica utiliza toda arma que pueda influenciar la voluntad del enemigo. Las armas son psicológicas solamente por el efecto que producen y no por su naturaleza misma. Por ello, la propaganda abierta (blanca), secreta (negra) o gris -subversión, sabotaje, asesinatos, operaciones especiales, guerrilla, espionaje, presiones políticas, culturales, económicas y raciales- son consideradas como armas utilizables en el marco de la guerra psicológica.
La guerra psicológica pretende tres objetivos fundamentales:
1. Desarticular las organizaciones populares simpatizantes del enemigo.
2. Debilitar las bases de apoyo en los sectores de la población.
3. Eliminar la oposición política.
El fin de la guerra psicológica es destruir la moral del enemigo para lograr la victoria militar y para ello se emplean dos métodos diferentes, uno el militar y otro el político. El método militar se practica en los campos de batalla, directamente contra el combatiente, mientras que el método político se dirige hacia la retaguardia, básicamente contra la población civil.
Según varios analistas en el futuro la guerra tradicional sería sustituida por la guerra psicológica pura, el fin no sería la destrucción física del adversario, sino la desintegración de la moral y la vida espiritual de una nación por la voluntad de otra.
Como en la guerra militar, un plan de guerra psicológica está destinado a aniquilar, controlar o asimilar al enemigo. En este tipo de confrontación la guerra psicológica 7 persigue transformar a los individuos (llamados individuos-masa) en "soldado cooperante" de los planes de dominio y control social establecidos por el capitalismo trasnacional y la potencia imperialista regente.
Otra expresión de la «guerra psicológica», fue el proyecto Camelot,13 consistió, en los años 60, en establecer modelos sobre los procesos que conducen a revoluciones nacionales en los países del Tercer Mundo para facilitar la dirección de operaciones de contra-insurrección.
El proyecto Camelot, consiste, en los años 60, en establecer modelos sobre los procesos que conducen a revoluciones nacionales en los países del Tercer Mundo para facilitar la dirección de operaciones de contra-insurrección. Camelot ilustra a la perfección la intensificación de las relaciones entre los estudiosos del comportamiento y los servicios secretos estadounidenses. Emprendido en 1963, este proyecto, destinado a facilitar las intervenciones en Yemen, Cuba y el Congo belga, debe -teóricamente- permitir prever y prevenir el riesgo de la revolución.
En cuanto a la evolución de la fases de la guerra hasta la tercera generación 14 se describe así: Fase inicial: Arranca con la aparición de las armas de fuego y alcanzaría su máxima expresión en las guerras napoleónicas. Las formaciones lineales y el “orden” en el campo de batalla constituyen sus principales rasgos y el enfrentamiento entre masas de hombres, su esencia. La Guerra de Primera Generación corresponde a los enfrentamientos con tácticas de líneas y columnas. Fase segunda: Comienza con el advenimiento de la Revolución Industrial y la disponibilidad en el campo de batalla de medios capaces de desplazar grandes masas de personas y de desatar poderosos fuegos de artillería. El enfrentamiento de potencia contra potencia y el empleo de grandes recursos, constituye el rasgo esencial de esta generación. La Primera Guerra Mundial es su ejemplo paradigmático.
Fase tercera: Se caracteriza por la búsqueda de neutralización de la potencia del enemigo mediante la detección de flancos débiles con la finalidad de anular su capacidad operativa, sin necesidad de destruirlo físicamente. La Guerra de Tercera Generación fue desarrollada por el Ejercito Alemán en el conflicto mundial de 1939-1945 y es comúnmente conocida como “guerra relámpago” (Blitzkrieg). No se basa en la potencia de fuego, sino en la velocidad y sorpresa. Se identifica esta etapa con el empleo de la guerra psicológica y tácticas de infiltración en la retaguardia del enemigo durante la Segunda Guerra Mundial.
La guerra de cuarta generación tiene sus orígenes en los años 80 con los trabajos realizados por militares norteamericanos y se dice que es de cuarta generación por cuanto no se quiere el control territorial (guerra de primera generación), ni el control de los recursos naturales (guerra de segunda generación); ni el control social a través del idioma y la religión (guerra de tercera generación) sino lo que se quiere es el control y dominación mental de los integrantes de una sociedad (guerra de cuarta generación) mediante el apoderamiento y control de la conducta social masiva. Se quiere que la sociedad, sobre la que se ejerce una guerra de cuarta generación, responda a los intereses del agresor (en este caso Estados Unidos), lo que le da derecho al territorio, a sus recursos naturales y a los consumidores que en ella habitan.
Demostrada la vulnerabilidad a las asimetrías del ejército de Estados Unidos en los diferentes conflictos bélicos en los que ha participado y como forma de justificar el desarrollo de armamentos más sofisticados de mayor impacto físico y psicológico los estrategas norteamericanos han diseñado el concepto de precisión dimensional completa. En la guerra asimétrica no existe un frente determinado. Todo es frente. Frente de guerra es todo aquel lugar en donde existe enemigo. Especialmente, enemigo débil y aislado. No se adhiere a normas estrictas de organización; la organización se adecua a las posibilidades y a las expectativas.15,16
La "larga Guerra contra el terrorismo", que incluye la guerra irregular contra un enemigo difuso [guerrillas], paradigma de las Guerras Asimétricas. Todo ello se ve traducido en dos importantes cambios: en primer lugar, más dinero para fuerzas especiales (para operaciones especiales localizadas, cuya novedad sería la creación del Marine Corps Special Operations Command), al tiempo que se invierte más en el ejército de tierra (ocupación de Irak no se puede hacer mediante misiles y aviones). Y en segundo lugar, más inversión en Guerra Psicológica.10
Se está de acuerdo con Freytas en lo referente a lo que se pudiera llamar las diferencias de la guerra convencional y la guerra psicológica pero ambas persiguen el mismo objetivo la ocupación del país en cuestión lo que cambia son los métodos para realizarlo.
Se ilustra algunas de las diferencias entre la guerra convencional y la guerra psicológica.
Guerra convencional Guerra Psicológica
Utiliza el ejército para la conquista de los territorios.
Conquista los cerebros.
Intensa preparación, movilización y despliegue de las tropas. Intensa campaña propagandística, de desinformación, a la opinión pública nacional e internacional.
El objetivo es matar. El objetivo es el control del pensamiento y la conducta de las personas.
Doblega la voluntad de las personas en los territorios ocupados La voluntad es tomada por fuerzas de ocupación invisibles, sin darse cuenta.
No hay fuego de fusiles, ni balas que le apunten. El blanco son las vulnerabilidades y contradicciones psicológicas.
La “guerra inter-potencias”(o inter-países”) expresada en la confrontación “Este-Oeste”, desaparece con la Unión Soviética A partir del 11-S, la “Guerra Contraterrorista” librada por todas las potencias y por el Imperio regente (EEUU) contra un sólo enemigo: el terrorismo “sin fronteras”.
Desarrollo de armas convencionales y nucleares. El desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a la Guerra Psicológica Mediática en el arma estratégica dominante
Las operaciones se realizan con unidades militares Grupos operativos descentralizados especialistas en insurgencia y contrainsurgencia, y expertos en comunicación y psicología de masas.
Se opera en frentes de batalla con elementos materiales La guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan con los civiles
El objetivo estratégico es el apoderamiento y control de áreas físicas (poblaciones, territorios, etc) apoderamiento y control de la conducta social masiva
Intenso bombardeo mediático: los volantes, afiches, las consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar.
Una de las doctrinas militares norteamericanas imperantes durante los años de la Guerra Fría fue la de la "guerra de baja intensidad" 16 como medio de frenar la influencia soviética en el mundo, especialmente en África, Asia y Latinoamérica sin llegar a una confrontación militar directa. Esa doctrina implicaba el empleo de grandes recursos de propaganda e infiltración psicológica.
El uso sistematizado del “terrorismo” 14 realizado por grupos operativos infiltrados en la sociedad civil complementado con Operaciones Psicológicas Mediáticas orientadas al aprovechamiento social, político y militar del hecho “terrorista”.
El terrorismo 17 como el uso premeditado, o amenazador, de la fuerza o violencia como un agente coactivo o punitivo. Más específicamente, el terrorismo representa una guerra psicológica, un combate militar no tradicional. El objetivo explícito del acto terrorista es producir un estado de miedo, incertidumbre, desmoralización e impotencia como una fuerza coactiva y / o punitiva. El terrorismo se usa como herramienta para acabar con la resistencia y apagar el entusiasmo de la población y / o del gobierno.
El éxito de cualquier actividad terrorista futura se medirá por su impacto en las mentes de las víctimas. En consecuencia, se lucha en el campo de batalla mental y no en los que están acostumbrados la mayoría de los soldados en la guerra convencional.
El terrorismo 17 se acompaña de acciones o amenazas o las dos para lograr el efecto psicológico que se quiere, como Art Tzu (Clavell, 1983) señaló en su tratado The Art of War (El arte de la guerra): "Pelear y vencer en todas las batallas no constituye la excelencia suprema; la excelencia suprema se logra acabando con la resistencia del enemigo sin pelear".
Desde el punto de vista psicológico17 se puede hablar de tres mecanismos terroristas de acción:
• El terrorismo se puede usar para provocar un estado de conmoción, bajar las defensas en gran manera y desistir de la idea de resistir.
• Para destruir las defensas lentamente y desistir de la idea de resistir.
• Puede utilizar una combinación de ambas: la estrategia abrumadora ("conmoción y temor reverencial") y la de destrucción gradual (un concepto similar a éste se usó militarmente contra los Estados Unidos en Vietnam). En el caso del terrorismo, la cantidad de "víctimas psicológicas" será mayor que la de las "víctimas corporales".
Las amenazas relacionadas con el terrorismo consisten en:
• La amenaza objetiva de incidentes de destrucción física y muerte.
• La amenaza percibida de lesiones y muerte a individuos, familias, comunidades.
• La amenaza de desorden sociológico.
• La amenaza de la recesión económica que puede traer aparejada la posibilidad de que sectores industriales específicos quiebren. La industria aeronáutica, por ejemplo, informó que desde el atentado terrorista del 11 de septiembre del 2001 (11-S), se cerraron más de 100.000 fuentes de trabajo.
La “Guerra Contraterrorista” (una variante complementaria de la Guerra de Cuarta Generación) borra las fronteras tradicionales entre “frente amigo” y “frente enemigo” y sitúa como eje estratégico de disputa la guerra contra un enemigo universal invisible diseminado por todo el planeta: el terrorismo.
La lógica del “nuevo enemigo” de la humanidad, identificada con el terrorismo tras el 11 de Septiembre 2201 con la caída de las torres gemelas, se articula operativamente a partir de la “Guerra Contraterrorista” que compensa la desaparición del “enemigo estratégico” del capitalismo en el campo internacional de la Guerra Fría: la Unión Soviética. La “guerra inter-potencias” (o inter-países”) expresada en la confrontación “Este-Oeste”, desaparece con la Unión Soviética, y es sustituida, a partir del 11-S, por la “Guerra Contraterrorista” librada por todas las potencias y por el Imperio regente (EEUU) contra un sólo enemigo: el terrorismo “sin fronteras”.12
El estudio de las características socio culturales de los países en los cuales va a operar EEUU es estudiado y aprovechado a su favor para crear el pánico y el terror entre los pobladores o guerrilleros así en 1964 se elabora uno de los documentos de estrategia más "extraordinarios" de la historia de la guerra psicológica, encargado por el ejército de los EEUU, titulado, "Brujería, magia, hechicería y otros fenómenos psicológicos, y sus implicaciones en operaciones militares y paramilitares en el Congo", el informe es un tratado de combate paranormal, en el que se discute tácticas de "contramagia" para luchar contra los rebeldes que se apoyaban en prácticas chamanistas o animistas. En el informe, se lee: "La guerra de contrainsurgencia se desarrolla alrededor de la fidelidad y el apoyo a las poblaciones locales”.16
El Departamento de Defensa ha reconocido que parte de sus esfuerzos en investigaciones y desarrollos para apoyar operaciones de contrainsurgencia deben orientarse hacia la gente, de los Estados Unidos y en el extranjero, relacionada en este tipo de guerra. Así, han sido llamados por el gobierno, antropólogos, psicólogos, sociólogos, politólogos y economistas cuya orientación profesional hacia el comportamiento humano los habilita para realizar contribuciones útiles en este campo, como por ejemplo, en la explotación militar de las características culturales locales de una comunidad con el fin de amedrentarlos".
La investigación fue dirigida por James R. Price y Paul Jureidini, dos analistas del Special Operations Research Office (SORO) de la American University de Washington, D.C., quienes, también en 1964, diseñaron el Proyecto Camelot, un esfuerzo planificado para medir científicamente los factores sociales que estabilizan o desestabilizan determinados países en vías de desarrollo, entre ellos España. Cuando se filtró esta investigación a la prensa, las condenas internacionales hicieron que el proyecto fuera cancelado.
CONCLUSIONES
La guerra psicológica es un instrumento de primer orden utilizado por el enemigo para agredir a otros países. Se desarrolla antes y durante el conflicto. Las operaciones psicológicas se diseñan hacia audiencias extranjeras en general.
La guerra convencional y la guerra psicológica persiguen el mismo objetivo la ocupación del país en cuestión, lo que cambia son los métodos para realizarlo.
Las guerras actuales comienzan a librarse en la esfera de las ideas y los sentimientos, casi simultáneamente en el terreno de la opinión publica nacional de agresor, en la arena internacional y en el país que será objeto de la agresión.
La guerra de cuarta generación tiene como objetivo el control y dominación mental de los integrantes de una sociedad mediante el apoderamiento y control de la conducta social masiva. Se quiere que la sociedad, responda a los intereses del agresor, lo que le da derecho al territorio, a sus recursos naturales y a los consumidores que en ella habitan. La “Guerra Contraterrorista” en la actualidad variante complementaria de la Guerra de Cuarta Generación, borra las fronteras tradicionales entre “frente amigo” y “frente enemigo” y sitúa como eje estratégico de disputa la guerra contra un enemigo universal invisible diseminado por todo el planeta: el terrorismo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Freud S. Consideraciones actuales sobre la guerra y la muerte. Obras Completas. Madrid: Biblioteca Nueva; 1915. p. 2101-2117. [ Links ]
2. Guerra psicológica. 2005 Disponible en: http://www.lisadamus.com/guerra. [ Links ]
3. Biblia. Sociedades bíblicas unidas. Brazil. 2000. [ Links ]
4. Carrillo R. La Guerra Psicológica. Rev. Electroneurobiología. 1995; 2(2): 1-100. Disponible en: http://www.electroneubio.secyt.gov.ar/index2.htm [ Links ]
5. Lima Mesa E, Cardoso Lazo M. De la octavilla a la psicotecnología. Ciudad de La Habana:Ediciones Verde Olivo; 2003. [ Links ]
6. Marzo JL. Las ciencias sociales en su salsa: La guerra. 2005 [ Links ]
7. Aponte N. Ejemplo de una guerra de cuarta generación. 2002. Disponible en: htpp://www.rebelion.org/ [ Links ]
8. Márquez J. Guerra Psicológica. Lima; 1997. [ Links ]
9. Jointn Chief of Staff (JCS) Propaganda and Psychological Warfare Glossary. Department of Defense. Military and Associated Terms. 2006. Disponible en: http://wwwpsywarrior.com/links.htm. [ Links ]
10. Atitar de la Fuente M. EE.UU incrementa el gasto en Guerra Psicológica. 2006. Disponible en: http://www.wikipedia.es.org/wiki/psychologicalwarfare. [ Links ]
11. US ARMY FM 100-25. Doctrine for Army Special Operations Forces. (SF, Rangers, CA, PSYOP, ARSOA), Washington D.C., 1991. [ Links ]
12. Goldstein FI. Las Operaciones Psicológicas. La Guerra del Golfo Pérsico. 2005. Disponible en: http://www.airpower.maxwell.af.mil/apjinternational/apj- [ Links ]
13. Boneau D. Guerra Fría psicológica. Las ciencias de la dominación mundial 2005. Disponible en http://www.voltairenet.org. [ Links ]
14. Freytas M. La Cuarta Guerra Mundial ya comenzó. 2007. Disponible en: http://www.antimilitaristas.org/article.php3?id-article=2724 [ Links ]
15. Steven M, Douglas J. Asimetry and US Military Strategy: Definition, Backgroun and strategic concepts. Disponible en: http://carlisle-www.army.mil/usassi/welcome.htm. ”Middle East”, Review of International Affairs, 2002. vol 4, No. 1. [ Links ]
16. Samir A. Guerra asimétrica y los ‘perros de la guerra’ en Afganistán. 2006. Disponible en: http://www.argenpress.info/nota.asp?num=050025 [ Links ]
17. Zuckerberg H. Contraterrorismo psicológico. 2004. Disponible en: http://www.lavozylaopinion.com.ar/cgi-bin/medios/vernota.cgi? [ Links ]
NOTA
I. En la Escuela de Altos Estudios, de Berlín, fueron estu¬diadas las campañas emprendidas por el Libertador del Perú, Mariscal José de San Martín bajo este punto de vista. El Gran Capitán fue realmente un creador del sistema, porque es indudable que el manejo y utilización de los factores psicológicos, en su guerra de zapa, no fueron inspirados por ningún antecedente recogido en las escuelas militares espa¬ñolas, porque en ellas no se enseñaba. Ese sistema fue creado instintivamente por nuestro prócer. La baja de 2.100 hombres, que en esa campaña tuvo, fue ocasionada por el paludismo y otras pestes, lo cual demuestra que su verdadero enemigo no fue el ejército español, sino ese flagelo
ANEXO
GLOSARIO
Conflictos de baja intensidad: concepto desarrollado en los EE.UU. en los años setenta, para describir un nuevo estilo de actividad político-militar por debajo de la guerra convencional moderna.
Dominio de Amplio Espectro: entendido como el dominio sobre el enemigo en las esferas militar, política, económica, sociopsicológica, etc. Se aplican a los diferentes tipos y niveles de conflictos y a todo tipo de operación militar, ya sea aérea, naval, terrestre o conjunta.
Guerra psicológica: (departamento de Defensa, Junta Interamericana de Defensa) el uso planificado de la propaganda y otras acciones psicológicas con el objetivo primario de influir en las opiniones, emociones, actitudes y comportamiento de grupos extranjeros hostiles de tal forma que apoyen la realización de los objetivos propuestos.
Guerra relámpago: nueva táctica militar utilizada por el ejército alemán en el inicio de la segunda guerra mundial. Su principal novedad fue el uso de divisiones acorazadas de tanques, las "Panzerdivisionen", como punta de lanza que penetraba con gran rapidez en los sistemas de defensa enemigos. La artillería y la infantería motorizada seguían el avance rápido de los tanques. El sistema se completaba con el apoyo aéreo, los célebres cazas "Stukas", que impedían al enemigo el envío de refuerzos al frente y aterrorizaban a sus tropas.
Guerra asimétrica (asimetría político militar): la contraposición a la superioridad militar, tecnológica y económica del enemigo de las ventajas que proporcionan una doctrina militar que se sustenta en una organización, métodos y formas de lucha acordes con las características y posibilidades del país, así como de otras que conforman su potencial político oral, tales como las tradiciones e ideología de lucha y otras ventajas que se derivan del sistema y desarrollo político social alcanzado.
Golpe preventivo: un concepto importante incorporado a partir del 2002 por los Estados Unidos que según el Departamento de Defensa, consiste en iniciar un ataque cuando existan evidencias innegables de un inminente ataque del enemigo.
Operaciones psicológicas: (Departamento de Defensa) operaciones planificadas para hacer llegar información e indicadores seleccionados a un público extranjero con el propósito de influir en sus emociones, motivos, razonamiento objetivo, y por último, en el comportamiento o actitudes de los extranjeros a favor de los objetivos de la parte que la origina.
Operaciones psicológicas: (Junta interamericana de Defensa) incluyen la guerra psicológica y abarcan además aquellas acciones políticas, militares, económicas e ideológicas planificadas y conducidas para crear en grupos extranjeros neutrales o amigos un comportamiento o actitud que apoye la realización de los objetivos propuestos.
Operaciones psicológicas: (OTAN) actividades psicológicas planificadas en tiempo de paz y de guerra para influir en el comportamiento y actitudes de públicos enemigos, amigos o neutrales, y de esa manera afectar el cumplimiento de objetivos políticos y militares. Incluyen actividades psicológicas estratégicas, operaciones psicológicas de consolidación y actividades psicológicas en el campo de batalla.
Operaciones psicológicas estratégicas: cuando se trata de aquellas planeadas y proyectadas en tiempo de “paz” sobre audiencias (civiles o militares) extranjeras o del propio país, o operaciones psicológicas de campo de batalla, que desde el nivel operacional o táctico se aplican sobre objetivos del oponente o de la población civil del área de influencia (Vázquez, 1996).
PSYOP: siglas con las que se identifican las operaciones psicológicas.
Precisión dimensional completa: a partir de la consideración de la vulnerabilidad de las fuerzas armadas estadounidenses a las asimetrías y como forma de justificar el desarrollo de armamentos más sofisticados, de mayor precisión física y psicológica.
DRA. liuba Y.Peña Galbán. Especialista de 2do. Grado en Psiquiatría. Investigadora Auxiliar. Profesora Asistente. Master en Humanidades Médicas.Camagüey. Cuba. e-mail: lpena@finlay.cmw.sld.cu
II. Dra.C. Especialista 2do. Grado en MGI. Profesora Titular. Universidad de las Ciencias Médicas Camagüey.
III. Profesora Titular de Informática Médica. MSc. Universidad de las Ciencias Médicas Camagüey.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-81202009000200012&lng=pt&nrm=iso&tlng=pt
domingo, 22 de junio de 2008
| [+/-] |
Guerra de Cuarta Generación - Parte II |
Por Manuel Freytas - manuelfreytas@iarnoticias.com
Operaciones psicológicas: Su mente está siendo controlada por expertos
El mundo imperializado está en guerra, y el nuevo teatro de operaciones, la batalla final, se desarrolla en su cabeza. Teóricamente, Ud. , como el resto de la humanidad, es un AP (Alienado Programado) teledirigido como si fuera un soldado por operaciones psicológicas invisibles. En este capítulo, los conocimientos y principios básicos para que Ud. desarrolle su propio testeo para descubrir en que lugar de la trinchera está situado.
1. GUERRA IMPERIAL
A. Principios estratégicos
(controlar para dominar)
Para aproximarnos a la comprensión de lo que los estrategas militares y los expertos en comunicación estratégica definen como Guerra de Cuarta Generación es preciso, primero, ingresar a una enmarcación global de la "Guerra" como concepto significante y evolutivo-transformacional de la historia humana.
En primer lugar, debemos precisar que la Guerra de Cuarta Generación fue concebida, en sus aspectos teóricos-prácticos, como una guerra de conquista (también diseñada como antídoto contra la guerra de liberación), por estrategas y expertos en comunicación estratégica del campo imperial-capitalista de la era trasnacional.
Por lo tanto, la Guerra de Cuarta Generación es una variante emergente de la evolución estratégica, doctrinaria y operacional, de las guerras imperiales desarrolladas a lo largo de la historia como principio de la dominación del hombre por el hombre que rigió, sin excepción, en todas las civilizaciones dominantes conocidas hasta ahora, incluido el sistema capitalista, como su último estadio de desarrollo.
En segundo lugar, y según lo que surge como comprobación fáctica y estadística de cualquier estudio estratégico, las guerras imperiales no se hacen para matar, sino para controlar y dominar.
(Cuando esgrimimos el concepto "guerra" nos referimos, claro está, a las guerras de conquista, y no a las guerras de resistencia que los pueblos y sociedades fueron oponiendo a las civilizaciones imperialistas, y que no es materia de este trabajo).
En tercer lugar, la destrucción material y los genocidios humanos que producen las guerras (de conquista imperial) vienen como consecuencia de la búsqueda de control y dominio sobre un oponente que resiste, y no al revés.
Las guerras (de conquista imperial) no se planifican para matar, sino para apoderamiento de un objetivo estratégico siguiendo la motivación imperialista central de controlar para dominar, y su concepto de aplicación va desde territorios hasta sociedades y hombres.
El que planea una guerra de conquista no lo hace para matar, sino que lo hace con un objetivo estratégico de controlar y dominar blancos de apoderamiento trazados de antemano, sean territorios (guerra militar), recursos económicos y mercados (guerra económica), países y sociedades (guerra social), o mentes (guerra psicológica).
El objetivo estratégico de cualquier guerra de conquista (sea de orden militar, económico, político, o psicológico) es el de controlar para dominar.
El control del oponente es la base del dominio, a nivel del hombre y su entorno primero, y de los sistemas (políticos, económicos y sociales) que rigen las sociedades, después.
Cuando el primer hombre primitivo controló y dominó por medio de la fuerza a otro, estaba estableciendo el principio de la dominación del hombre por el hombre que rigió el desarrollo de todas las civilizaciones imperialistas conocidas hasta ahora, y cuya máxima expresión de desarrollo estratégico se da con el sistema capitalista.
Toda acción de dominación del hombre por el hombre (implícita en la guerra de conquista imperial) se rige por un axioma estratégico: para dominar, primero hay que controlar por medio de la guerra.
Por eso la dinámica funcional de la historia humana (en todos sus estadios) se rige por las estrategias de control y dominación desarrolladas por medio de las guerras imperiales.
La búsqueda del control y el dominio, a su vez, definen el carácter imperialista de las distintas civilizaciones que fueron marcando la evolución y el trazado de la historia humana a partir del dominio hegemónico.
B. Evolución
(De la Guerra Militar a la Guerra Psicológica)
Desde la prehistoria hasta la actualidad, todas las civilizaciones dominantes se valieron de la guerra imperialista para controlar y dominar:
A) Territorios (espacio físico)
B) Recursos naturales (espacio económico)
C) Sociedades (espacio social)
D) Individuos (espacio mental)
Por lo tanto, la historia de la humanidad es la historia del imperialismo y de la dominación del hombre por el hombre (en distintos estadios), cuyas estrategias fueron evolucionando de lo simple a lo complejo:
A) Guerra militar (conquista territorial) = Control político
B) Guerra económica (conquista de recursos) = Control económico
C) Guerra Social (conquista de las sociedades) = Control social
D) Guerra Psicológica (conquista de las mentes) = Control ideológico
Los imperios antiguos (Grecia, Roma) sólo habían llegado a la conquista territorial (guerra militar) y a la conquista de recursos (guerra económica), y apenas habían tocado el primer estadio de la guerra social (conquista de la sociedad), imponiendo sus idiomas o sus creencias religiosas en los territorios conquistados (caso del latín con Roma, o caso de la religión católica con los imperios de la Edad Media).
Con el Imperio del sistema capitalista, la guerra por el dominio y el control completa el ciclo evolutivo con la guerra social (conquista de las sociedades) y la guerra psicológica (conquista de las mentes).
Esta instancia de guerra por el control y el dominio de las sociedades y de las mentes, se posibilita por el advenimiento de la Revolución Industrial en el siglo XIX, que luego condujo a la Revolución Tecnológica e Informática del siglo XX.
Es decir que la guerra por el dominio y control de las sociedades y de las mentes, sólo se produjo a partir de la interacción funcional de la tecnología (medios de comunicación) y de la informática (electrónica y computación) orientada a un objetivo de control y dominio mediante una estrategia comunicacional.
Esos tres factores (medios de comunicación, electrónica y computación, y estrategias comunicacionales) posibilitaron que la guerra por el control y el dominio imperial capitalista tocara su máximo estadio de desarrollo estratégico: la Guerra de Cuarta Generación.
2. GUERRA DE CUARTA GENERACIÓN
(El control y la conquista de las mentes)
A. La Guerra Psicológica
(Principios estratégicos)
Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare - 4GW) es el término usado por los analistaas y estrategas militares para describir la última fase de la guerra imperialista de conquista, en la era de la tecnología informática y de las comunicaciones globalizadas.
Si bien la Guerra de Cuarta Generación cuenta con un nivel de desarrollo militar contenido en los principios teóricos de su doctrina escrita por estrategas militares, a partir de la década del 80, nuestro trabajo solo tocará los aspectos de desarrollo social de la misma.
El desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convirtieron a la Guerra Psicológica mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW, a la que se agrega una variante "contraterrorista" tras los ataques explosivos del 11-S en EEUU.
De esta manera, y a partir del 11-S norteamericano, la "Guerra Psicológica" (con su variante la "Guerra Contraterrorista") conforma la columna vertebral estratégica de la Guerra de Cuarta Generación, con los Medios de Comunicación convertidos en los nuevos ejércitos de conquista.
La Guerra Psicológica conforma el estadio superior de las estrategias de control y dominación ensayadas hasta ahora por los sistemas imperialistas (dominación del hombre por el hombre) que se fueron sucediendo hasta llegar al sistema capitalista.
En la Guerra Psicológica (columna vertebral de la Guerra de Cuarta Generación, sin uso de armas) las operaciones con unidades militares son sustituidas por operaciones con unidades mediáticas.
La Guerra Psicológica, a su vez, nace en un particular estadio del capitalismo caracterizado por una revolución en el campo de las ciencias sociales y de la comunicación estratégica.
Dicha revolución se complementa con una revolución en el campo de la tecnología de las comunicaciones y de la informática, creando las bases para una comunicación estratégica globalizada basada en principios científicos.
A su vez las técnicas científicas de comunicación, potenciadas a escala masiva y planetaria por los grandes conglomerados mediáticos del capitalismo, crearon las bases para su utilización en estrategias de manipulación y de control social desarrolladas a partir de los objetivos de la dominación imperial-capitalista.
Esta situación creó las bases operativas y estratégicas para el control y dominio de las sociedades y países, sin recurrir a la utilización de la guerra militar.
De esta manera (y con pocas excepciones como Irak y Afganistán, y otros objetivos en carpeta del Imperio, como Irán y Siria) la actual guerra imperialista por apoderamiento de mercados y países ya no se desarrolla en el plano de la conquista militar-territorial, sino en el plano de la conquista psicológica-social instrumentada mediaticamente.
Los nuevos gerentes de enclave en el mundo dependiente (los políticos modernos) sustituyen cada vez más la represión y el control por medios policiales, por la represión y el control por medio de operaciones mediáticas con aplicación de consignas de "criminalización" de los conflictos sociales.
En su definición técnica, "Guerra Psicológica", o "Guerra sin Fusiles", es el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas.
Los ejércitos militares, son sustituidos por grupos operativos descentralizados especializados en insurgencia y contrainsurgencia, y por expertos en comunicación estratégica y psicología de masas.
El desarrollo tecnológico e informático de la era de las comunicaciones, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convirtieron a las operaciones de acción psicológica mediática en el arma estratégica dominante de la 4GW.
Como en la guerra militar, un plan de guerra psicológica está destinado a: aniquilar, controlar o asimilar al enemigo.
La guerra militar y sus técnicas se revalorizan dentro de métodos científicos de control social, y se convierten en una eficiente estrategia de dominio sin el uso de las armas.
A diferencia de la Guerra Militar convencional, la Guerra de Cuarta Generación no se desarrolla en teatros de operaciones visibles.
No hay frentes de batalla con elementos materiales: la guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan con los civiles.
Ya no existen los elementos de la acción militar clásica: grandes unidades de combate (tanques, aviones, soldados, frentes, líneas de comunicación, retaguardia, etc).
Las bases de planificación militar son sustituidas por pequeños centros de comando y planificación clandestinos, desde donde se diseñan las modernas operaciones tácticas y estratégicas.
Las grandes batallas son sustituidas por pequeños conflictos localizados, con violencia social extrema, y sin orden aparente de continuidad.
Las grandes fuerzas militares son sustituidas por pequeños grupos operativos (Unidades de Guerra Psicológica) dotados de gran movilidad y de tecnología de última generación, cuya función es detonar desenlaces sociales y políticos mediante operaciones de guerra psicológica.
Las unidades de Guerra Psicológica son complementadas por Grupos Operativos, infiltrados en la población civil con la misión de detonar hechos de violencia y conflictos sociales.
Las tácticas y estrategias militares, son sustituidas por tácticas y estrategias de control social, mediante la manipulación informativa y la acción psicológica orientada a direccionar conducta social masiva.
Los blancos ya no son físicos (como en el orden militar tradicional) sino psicológicos y sociales. El objetivo ya no apunta a la destrucción de elementos materiales (bases militares, soldados, infraestructuras civiles, etc), sino al control del cerebro humano.
Las grandes unidades militares (barcos, aviones, tanques, submarinos, etc) son sustituidas por un gran aparato mediático compuesto por las grandes redacciones y estudios de radio y televisión.
El bombardeo militar es sustituido por el bombardeo mediático: Las consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar.
En la Guerra sin Fusiles, la Guerra de Cuarta Generación (también llamada Guerra Asimétrica), el campo de batalla ya no está en el exterior, sino dentro de las mentes.
Las operaciones ya no se trazan a partir de la colonización militar para controlar un territorio, sino a partir de la colonización mental para controlar una sociedad.
El objetivo estratégico ya no es el apoderamiento y control de áreas físicas (poblaciones, territorios, etc.) sino el apoderamiento y control de la conducta social masiva.
Las unidades tácticas de combate (operadores de la guerra psicológica) ya no disparan balas sino consignas direccionadas a conseguir un objetivo de control y manipulación de conducta social masiva.
B) Soldados invisibles
(Alienados Programados-AP)
En su desarrollo mediático-social, los jefes y oficiales de Estado Mayor de la Guerra Psicológica (4GW) ya no son militares, sino expertos comunicacionales en insurgencia y contrainsurgencia, que sustituyen a las operaciones militares por las operaciones psicológicas (OPS).
Ya no desarrollan sus planificaciones en unidades o cuarteles militares, sino en laboratorios encubiertos de comunicación estratégica donde se diseñan los planes de Guerra Psicológica a ser ejecutados por las grandes estructuras mediáticas de comunicación masiva, infiltradas por la inteligencia de la OPS.
El nuevo soldado, y su vez blanco táctico de las operaciones psicológicas, es el individuo-masa modelado a partir de la ideología consumista nivelada planetariamente como estrategia de mercado por las trasnacionales capitalistas.
En la Guerra Psicológica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominación social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas.
Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la Guerra Psicológica.
Mediante la manipulación y direccionamiento de conducta por medios psicológicos el individuo-masa se convierte en "soldado cooperante" de los planes de dominio y control social establecidos por el capitalismo trasnacional y la potencia imperialista regente.
Es a la vez, víctima y victimario, de las operaciones psicológicas, ya que se convierte en una célula consumista-trasmisora tanto de planes de consumismo capitalista como de planes de control y represión social manipulados sin el uso de las armas.
Por ejemplo:
El movimiento piquetero (desocupados) de la Argentina fue desactivado, virtualmente sacado de la calle y condenado socialmente, a partir de consignas que lo asociaban con la vagancia, la violencia, y el desorden, hábilmente recreadas y manipuladas por las estructuras mediáticas del sistema.
El blanco de esas consignas era el AP (Alienado Programado), tanto de clase alta, media o baja, que a través de esas consignas machacadas día y noche en su cabeza, terminó viendo al piquetero como el enemigo número uno de la sociedad.
Esto permitió al gobierno de Kirchner encarcelar a sus dirigentes y mandar a reprimirlos policialmente con total impunidad, e indiferencia por parte de la sociedad de los AP.
De esta manera, y a través de este ejemplo, se verifica la doble condición de víctima, y la vez victimario, del Alienado Programado (AP) a partir del consumismo, no ya de productos sino de eslóganes y titulares recreados por el consumismo informativo.
B) Colonización mental
(Del "consumismo de productos" al "consumismo de información")
El individuo-masa, o AP (Alienado Programado), se desarrolla en la primera fase de las operaciones psicológicas orientadas a imponer la sociedad de consumo capitalista en las áreas dependientes del Tercer Mundo, a fines de la década del 50, y experimenta su máximo nivel de desarrollo con el advenimiento de la era de las comunicaciones globalizadas a fines de los 80.
El Alienado Programado (AP) es el prototipo de "hombre universal" modelado por las políticas niveladoras consumistas impuestas por las trasnacionales capitalistas a escala planetaria.
EL AP no está programado para pensar (desarrollo reflexivo) sino para consumir productos capitalistas por medio de consignas (eslóganes) y de imágenes sin ninguna relación entre sí.
Utilizando técnicas y estrategias de la Guerra Psicológica, los laboratorios estratégicos de comunicación publicitaria comenzaron a modelar al individuo-masa (el AP) a partir del surgimiento de la sociedad de consumo capitalista en los años 50.
Un AP está programado para consumir: desde productos, espectáculos, modas, hasta presidentes (gerentes de enclave de las trasnacionales capitalistas) vendidos por medio de técnicas de marketing y de campañas electorales manipuladas por operaciones psicológicas.
A excepción de los casi tres mil millones de marginados de la sociedad de consumo capitalista, que no alcanzan los niveles de supervivencia, el resto de la sociedad mundial (tanto en el mundo dependiente como en el mundo de las potencias capitalistas dominantes) está programada a partir de una estructura piramidal de AP (individuos-masa) nivelados por la ideología del consumo capitalista.
Un AP es un nivelado universal por la cultura del consumo.
El consumo (no el pensamiento razonado con lógica de qué y para qué), rige y parametra sus pautas de comportamiento social e individual.
Un AP de Asia, Africa, o Latinoamérica (más allá del idioma y la raza) viste de la misma manera y consume los mismos productos que un AP de EEUU o de Europa.
Ropa, cortes de cabello, música, fútbol, deportes, creencias, modas, gustos consumistas, estereotipos de conducta social, son nivelados por igual en los AP por las trasnacionales capitalistas que han convertido al planeta en un "gran mercado".
Un AP (Alienado Programado), técnicamente, es una terminal de consumo para abrir nuevos mercados y nuevas fuentes de ganancia capitalista a escala planetaria.
Así como la acelerada concentración y centralización del poder capitalista trasnacional impuso la incorporación masiva de la informática para la toma de decisión económica, la sociedad de consumo requirió de la utilización en gran escala de la publicidad comercial destinada a crear las bases psicosociales del consumismo.
La manipulación psicológica con el consumismo desarraigó al individuo-masa de los valores de su propia cultura, historia y tradiciones de origen, y lo convirtió en un alienado universalizado y sin conciencia.
El colonizado mental, el AP, el individuo-masa, es un lumpen social cuya máxima ambición es emigrar de su país de origen hacia los grandes centros consumistas del Imperio, como está ocurriendo en Europa y en la frontera con México.
El máximo objetivo de un AP es consumir sin interrogarse sobre los fenómenos de genocidio económico y las lacras sociales emergentes de la explotación del hombre por el hombre, a los que vive en forma alienada, sin vincularlos al sistema capitalista, del que que tampoco sabe de que se trata.
Un AP, es la célula y la materia prima emergente de las operaciones psicológicas trazadas para el control y direccionamiento de conducta con fines colonizadores que lo despojó de todo atisbo de pensamiento reflexivo y de conciencia social.
Un AP de clase baja es un declasado sin patria (exactamente la contrapartida del proletario revolucionario con conciencia social emergente de la Revolución Industrial) que sirve como carne de cañón y mano de obra barata (cuando consigue trabajo) de las trasnacionales, también sin patria, extendidas por los cuatro puntos cardinales del Planeta.
Un AP, de clase media o alta, también es un desclasado sin patria que alimenta (desde el vértice y el medio de la pirámide) las estructuras gerenciales, políticas, burocráticas y/o profesionales del sistema capital-imperialista trasnacionalizado.
Pero antes que nada, un AP (más allá de cualquier grupo de pertenencia clasista) es un alienado social construido a la imagen y semejanza de las trasnacionales y sus necesidades de mercado.
En este cambio sutil de las matrices mentales y culturales de las sociedades dominadas subyace la culminación de un minucioso proceso de colonización psicológica-cultural, cuyo objetivo central se orienta a borrar las fronteras entre el dominador y el dominado.
El perfeccionamiento del AP fue simultáneo a la destrucción de los Estados nacionales por medio de la imposición del "libre mercado", la "apertura económica" y las privatizaciones de empresa públicas impulsadas por el capitalismo trasnacional desde Washington, en la década del 90.
La etapa de la "colonización de las sociedades" con el consumo de productos, comenzada en la década del 60, posibilitó la era de la "colonización mental" con el consumo de información perfeccionada con el advenimiento masivo de Internet y de las comunicaciones globalizadas en la década del 90.
Cuando el sistema capitalista trasnacional, por medio del consumo, niveló un "modelo único de pensamiento", sentó las bases psicosociales para el control político-ideológico por medio de la información periodística manipulada por operaciones psicológicas .
De manera tal, que el control de las sociedades, en la primera etapa, por medio de la publicidad, posibilitó la segunda fase: el control ideológico, a través del consumo de información periodística, también nivelado a escala planetaria por el aparato mediático controlado por las trasnacionales del Imperio.
Con la nivelación consumista se establecen las bases para el AP consumidor de "órdenes psicológicas" manipuladas a través de la información fragmentadora y "anti-reflexiva" del llamado "periodismo espectáculo".
De esta manera el AP, se convierte en la célula terminal del sistema de colonización mental nivelado a escala universal por el aparato mediático-informativo controlado por el capitalismo trasnacionalizado.
Sin la primera fase de colonización de las sociedades por medio del consumismo, la colonización de la mente del hombre por medio de la información manipulada, hubiera sido imposible.
C) Objetivo estratégico
(La función de la Guerra Psicológica)
Los nuevos proyectos geopolíticos de conquista imperialista en la era trasnacional de las comunicaciones requieren de sofisticadas estrategias de Guerra Psicológica para su imposición sin el uso de las armas.
Los fines prescriptos por la estrategia de dominación con la Guerra Psicológica son los mismos que se utilizan con la guerra militar: dividir, atomizar, controlar al individuo-masa de las sociedades dependientes (el AP). Es la lógica de Maquiavelo aplicada por medios científicos y tecnológicos.
La Guerra Psicológica librada en el plano de la comunicación estratégica y de las grandes estructuras mediáticas (los nuevos ejércitos de conquista) no se hacen por la conquista misma, sino en la búsqueda de un objetivo estratégico orientado en los intereses económicos de las potencias y las trasnacionales capitalistas.
La función de la Guerra Psicológica imperial-capitalista actual se orienta en tres objetivos claves:
1) Conquista de mercados emergentes (sociedades y países periféricos), mediante la imposición de la "cultura consumista" nivelada y globalizada por los medios masivos de comunicación, actuando sobre la psicología del hombre AP convertido en individuo-masa.
2) Control y dominación social (en los países dependientes), orientado a la represión y/o neutralización de conflictos sociales que amenacen el desarrollo de los planes empresariales y la acumulación y expansión de la ganancia capitalista trasnacional.
3) Disputas ínter-potencias por los mercados, destinada a sustituir a la guerra militar por áreas de influencia (también por conquista de mercados) enterrada con la guerra Fría.
Una plan de Guerra Psicológica, no se hace con soldados y armas militares sino con medios de comunicación e individuos masificados (los AP) nivelados universalmente por los mismos estereotipos culturales y sociales.
El mensaje mediático nivela y masifica al individuo universal en una sola frecuencia comunicacional.
La realidad es sustituida por la percepción de la realidad a través del mensaje mediático-periodístico convertido en consignas, eslóganes y títulos, antes que en pensamiento reflexivo totalizado.
A través de la manipulación psicológica y el control ideológico, la sociedad civil, el individuo-masa suplanta a los soldados militares en el campo de batalla.
En la Guerra Psicológica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominación social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas.
Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la Guerra Psicológica de última generación.
D) Las operaciones psicológicas
(Falsa percepción de la realidad)
Veamos un ejemplo de operación psicológica con el "terrorismo":
Después de los atentados en Londres las cadenas televisivas y los grandes diarios titulaban en molde "catástrofe": "Los ataques terroristas en Londres desatan el temor mundial", o el "El terrorismo amenaza al mundo", rezaban algunos de esos titulares.
Los titulares iban acompañados de imágenes catastróficas, con caos y terror reflejados en los rostros de los que lograron escapar de los atentados en el metro de Londres.
Esas imágenes y titulares fueron repetidos hasta el infinito durante las primeras veinticuatro horas, con las grandes cadenas trasmitiendo en vivo, mientras los conductores y analistas recreaban sin cesar las consignas de "miedo al terrorismo".
La operación psicológica-mediática se complementaba con funcionarios que, desde Bush y Blair para abajo, acusaban de los atentados al "terrorismo internacional" y advertían sobre la "amenaza de nuevos ataques".
En la realidad, durante el 7-J habían detonado tres bombas matando a 57 personas en Londres, con un efecto destructivo circunscripto a un pequeño radio de la ciudad.
Ante el titular de la CNN: "el terrorismo causa otra tragedia mundial" por la muerte de 57 británicos, si la mente fragmentada y bombardeada del AP nivel promedio estadístico realizara correctamente la operación información-procesamiento-síntesis, concluiría que solo en Irak mueren todos los días esa cantidad de personas, y ninguna cadena titula: "El Imperio norteamericano causa otra tragedia mundial".
Y ni que hablar del efecto que causaría en la mente de un AP un bombardeo mediático, en vivo, y durante las 24, con un titular de la CNN y de las otras cadenas que dijese, por ejemplo: "Tragedia mundial: Cada tres segundos un niño muere de hambre en el mundo".
Pero ese titular nunca va a aparecer ni va ser objeto de un bombardeo mediático por parte de la CNN y las otras cadenas, sencillamente, porque los hambrientos no son materia de utilización de operaciones psicológicas con fines de control social, que realiza el mismo sistema de poder que produce los hambrientos.
El atentado del 7-J fue localizado en Londres, pero el bombardeo mediático posterior con imágenes y consignas de terror (difundidas en vivo y simultáneamente por todo el planeta), potenció el miedo haciendo que que el televidente sufriera sus efectos como si hubiera ocurrido en su barrio.
De esta manera, los efectos de la manipulación psico-mediática del hecho terrorista ocurrido en Londres, con sólo tres bombas detonadas a distancia, se multiplicó infinitamente (casi como una bomba nuclear) borrando las fronteras entre realidad e irrealidad.
Por el mismo mecanismo psicológico con que el individuo-masa (mujer u hombre) vive una película o telenovela como si fuera su propia realidad, la inducción mediática masiva del terror por vías psicológicas, hizo que la mayoría viviera el hecho terrorista (solo circunscripto a un sector de Londres), como si el terrorismo y la "amenaza terrorista" fueran parte integrante de su realidad diaria.
De esta manera, y mediante la potencia niveladora y globalizadora de la imagen y de las consignas mediáticas el hecho particular (el ataque a Londres) se convirtió en un hecho general masivo falsamente percibido por las mayorías niveladas por la comunicación globalizada.
El individuo-masa, el AP, manipulado psicológicamente, incorporó una realidad ajena y localizada (el ataque terrorista con tres bombas en Londres) como si hubiera ocurrido en su barrio o en el living de su casa.
La realidad se convirtió en percepción mediática de la realidad y desató una "conducta de terror" manipulada a distancia por los operadores psicológicos de la Guerra de Cuarta Generación.
Las imágenes, títulos y consignas disparados en forma de "bombardeo mediático" hicieron que el televidente recreara su propios miedos en el ataque terrorista de Londres, lejano y distante de su realidad existencial concreta.
Desde que Bush y el Imperio estadounidense instalaron la "guerra contraterrorista" (una variante táctica de la guerra psicológica) tras los atentados terroristas del 11-S, no ocurrió ningún otro ataque en suelo norteamericano.
En el orden internacional, no ocurrieron más de 10 atentados terroristas en todo el mundo, entre los que deben computarse los más mediatizados: el 11-M español, y el 7-J británico.
No obstante esta realidad, estadísticamente localizada y circunscripta, las sociedades norteamericana y mundial incorporaron masivamentete el "miedo al terrorismo" y la "amenaza terrorista" como parte de su realidad diaria.
Por otra parte, todos los sondeos revelan que, tras un bombardeo mediático con imágenes y consignas de miedo, no solamente la sociedad norteamericana, sino la europea y el resto de la sociedad mundial, priorizan el terrorismo como la principal amenaza que acecha a la humanidad.
Estudios posteriores a las presidenciales norteamericanas de noviembre de 2004, demostraron que la aparición de Bin Laden amenazando a EEUU en un video, difundido a pocas horas de los comicios, fue clave para arrimar votos indecisos a la candidatura por la reelección de Bush.
Este es el mejor ejemplo de como, a través de las operaciones psicológicas mediáticas globalizadas, se induce un hecho lejano y localizado (el ataque terrorista) como si fuera la mayor amenaza que azota a la humanidad sin distinción de países.
De esta manera se hace realidad el objetivo clave de la Guerra Psicológica: convertir al individuo-masa (Alienado Programado-AP) en "soldado cooperante" de los planes imperiales de control y dominio social, tanto en el Imperio como en el mundo dependiente.
E) Plan de Guerra Psicológica
(Niveles tácticos interactivos)
En un plan estratégico de Guerra Psicológica, los operativos de la OPS (Operaciones Psicológicas) diseñan y ejecutan planes y estrategias de control social, en tanto que los Grupos Operativos Especiales (GOE) diseñan y ejecutan planes y estrategias de conflictos y detonantes sociales como complementos operativos de la OPS.
Operativamente, la Guerra Psicológica se desarrolla en tres niveles tácticos-interactivos:
A) Un Plan de Conflicto = Detonante Primario
B) Un Plan de Operación Psicológica = Manipulación y Objetivo
C) Un Plan de Acción Política = Aprovechamiento y Beneficiario
Veamos un ejemplo práctico:
A) Plan de Conflicto:
Unidades OPS de la CIA y el Mossad detonan una provocación religiosa contra la comunidad islámica internacional operando la publicación de caricaturas ofensivas de Mahoma en la prensa europea.
Simultáneamente (y en forma interactiva) los GOE, infiltrados entre grupos fundamentalistas islámicos, detonan protestas violentas contra las caricaturas de Mahoma, con muertos, heridos y quemas de embajadas en Europa, Asia, África y Medio Oriente.
Objetivo Táctico: detonar el conflicto y crear el contexto de las operaciones psicológicas.
B) Plan de Operación Psicológica:
Unidades OPS infiltradas en las grandes cadenas mediáticas operan un plan de consignas y de imágenes (bombardeo mediático) articulado en dos movimientos tácticos:
1) difusión potenciada de las imágenes con los hechos más violentos protagonizados por los grupos infiltrados por los GOE.
2) Acompañamiento de las imágenes con titulares y comentarios que contienen tres consignas clave: "violencia (islámica)", "guerra religiosa (islámica)", "protestas violentas (islámicas)", que se encuentran simultáneamente en todas las cadenas acompañando a las imágenes con disturbios, edificios ardiendo y represión con muertos y heridos. El "islamismo fundamentalista" es el protagonista central en el bombardeo mediático durante una semana.
Objetivo Táctico: vincular al mundo islámico con la violencia, la guerra y el desorden social.
C) Plan de Acción Política:
Simultáneamente a las protestas violentas y a las imágenes y consignas manipuladoras difundidas a escala planetaria, Bush y sus funcionarios de primer nivel (Cheney, Rumnsfeld y Condoleeza Rice), asesorados por OPS del equipo estratégico de la Casa Blanca, salen a denunciar a Irán como el instigador principal de los disturbios violentos con muertos, heridos, e incendios de embajadas.
Sincronizadamente, el Estado Mayor militar y el gobierno de Israel (por medio de sus principales funcionarios) también denuncian a Irán como el principal responsable de las protestas religiosas violentas.
Washington y Tel Aviv, en sus denuncias, también asocian, sutilmente, a Irán con un plan de "terrorismo nuclear".
Objetivo Táctico: situar a Irán como promotor de un plan del "fundamentalismo islámico violento" desatado en todo el mundo.
D) El Resultante:
El resultante se define por una verificación del objetivo buscado con el plan OPS: sondear el consenso (dentro y fuera de EEUU) para un ataque militar a Irán.
Tras una semana de acción mediática combinada de las operaciones A, B, y C, dos sondeos revelaban que casi dos tercios de la sociedad norteamericana respaldaba un ataque militar de EEUU a Irán.
Los dos sondeos (realizados respectivamente por el Centro Pew y Los Angeles Times) indicaban también que la misma cantidad de estadounidenses (casi dos tercios) consideraban a Irán como "la amenaza número uno", por delante de China, Irak y Corea del Norte.
Un 82 por ciento aseguró que, de completar con éxito el enriquecimiento de uranio, Irán facilitaría armamento nuclear terroristas.
De realizarse en Europa, seguramente los sondeos arrojarían resultados parecidos. Las mediciones de los OPS son secretas.
E) Clave de la operación:
El plan OPS con las caricaturas sirvió como modulo experimental y operación de testeo para un plan estratégico de Guerra Psicológica orientado, en su primera fase, a "preparar el terreno" (consenso internacional y estadounidense) para una operación militar contra Irán argumentada en dos consignas y una conclusión: "Terrorismo Nuclear"+"Violencia Islámica" = "Peligro Irán".
lunes, 26 de octubre de 2009
| [+/-] |
¿Guerra asimetrica o guerra de todo el pueblo? |
Tengo fraternal discrepancia con algunos camaradas sobre la pertinencia y utilidad de la reflexión y análisis de la Nueva Doctrina Militar Bolivariana y sus implicaciones en la movilización popular contra la agresión imperialista de que es victima nuestra nación, en evidencia ahora con el caso de Posada Carriles.
El tema militar ?como el político o el económico- las doctrinas, estrategias y los desarrollos de la administración de la violencia por parte de las clases sociales explotadoras y neocoloniales, debe ser objeto de permanente estudio en el movimiento popular, obrero y revolucionario para profundizar en la ciencia militar revolucionaria, tan fundamental en la teoría y la practica de la lucha contra el imperialismo y por el socialismo.
La ciencia y el arte de la política no pueden excluir ni satanizar el tema militar ni el arte de la guerra. Ese no es un monopolio ni una exclusividad de las clases explotadoras. Los obreros, los campesinos, los pobres de las ciudades, las mujeres, los jóvenes y todos los integrantes de las mayorías nacionales, deben acceder a dicho tema de la manera mas amplia posible. Ese es uno de los propósitos de esta reflexión, planteada en varios artículos publicados en Aporrea, Tribuna Popular y otros medios de comunicación. Adicionalmente, tenemos que abrir un debate en las propias instalaciones militares, en los batallones y demás instancias de nuestra Fuerza Armada Nacional, para debatir los rumbos de la revolución bolivariana, ahora que el Presidente Chávez ha insistido en la necesidad de llevar el asunto del Socialismo hasta los soldados para que estos asuman un mayor compromiso con los cambios de nuestra sociedad.
Coincido, además, con la Sala Situacional de la Presidencia y con Luis Bonilla, uno de sus integrantes (Bonilla, Luis, 2003, Guerra de Cuarta Generación y Sala Situacional. Caracas: Ediciones Cooperativa), en el sentido de que ?Ningún proceso de transformación nacional había sido sometido a una vorágine de ataques tan disímiles como ha ocurrido con la revolución bolivariana. Ataques que entendemos en el marco del desarrollo de Una Guerra de Cuarta Generación que eventualmente puede convertirse en agresión abierta a través del Plan Colombia o la invasión directa, justificada con un seudo ideario democrático pero que en realidad procura el control del área estratégica de la producción petrolera, gasifera, mineral y la biodiversidad venezolana.?
?Para la revolución bolivariana resulta de especial interés la comprensión de la guerra de cuarta generación y la elaboración de alternativas que permitan enfrentarla de manera victoriosa?.
Desde luego, parte de toda esta controversia persigue una comprensión mas honda de lo que ocurre actualmente en nuestra Fuerza Armada Nacional , en la que se perfilan tres fuerzas contradictorias (constitucionalistas, golpistas y revolucionarios) con amplia incidencia en el proceso revolucionario y en la propia gestión del presidente Hugo Chávez .
Privilegios de casta retenidos por un muy influyente grupo de oficiales y practicas extendidas de corrupción, identifican focos desestabilizadores en la FAN que el pueblo no puede desconocer.
Regresando a nuestro tema, quisiéramos en este segunda parte, referirnos al horizonte teórico que acompaña el tema de la ?guerra asimétrica?, colocada como prioritaria en la Nueva Doctrina Militar Bolivariana.
Guerra asimétrica es una categoría que emerge en la reflexión de los centros de pensamiento militar imperialista, para aplastar la lucha de los pueblos por su liberación e independencia. Yo no creo que la guerra asimétrica corresponda a ?una interpretación dialéctica posmarxista?, como lo afirma de manera equivocada Luis Bonilla. Mucho menos que sus formulaciones permiten un a lectura a partir de la Agenda Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
La guerra asimétrica se inscribe en la tradición de las guerras contrarrevolucionarias imperialistas, como la guerra de Baja Intensidad de R. Regan contra Centroamérica y la revolución sandinista (Ver Lilia Bermúdez, Guerra de Baja Intensidad, Siglo XXI, editores, Bogota, 1989).
También la están denominando guerra de cuarta generación, guerra idiosincrasica, guerra irregular o conflicto moral. En la actualidad influyentes representantes del pensamiento ultra conservador yanqui, como Max Boot, están sugiriendo reformas militares acordes con las características de este conflicto.
En la revista gringa ?The Military Review?, correspondiente a los años 2003, 2004 y 2005, varios teóricos militares han profundizado en este nueva modalidad bélica.
Según estos el término ?conflictos asimétricos? se utilizo por primera vez por Andrew Mack en su libro ?The concept of Power and its Use explaing Asymetric Conflict?, Londres, 1974.
Según Greg Wilcox, teniente retirado del Ejercito de Usa y Gary I. Wilson, de la reserva de la Infantería de Marina de Usa (Emergency Response and Research Institute, 2002), en la década de los 80, John Boyd, Coronel retirado de la Fuerza Aérea de Usa, y William Lind, un asesor del Senado de Usa, introdujeron algunas ideas al pensamiento militar formal en los EE.UU.
No obstante que toda esta reflexión sobre el conflicto asimétrico es reciente, a lo largo de la historia, varias denominaciones han sido usadas para incluir a todas estas formas menores de hacer la guerra. Por ejemplo, el termino ?samll wars?, guerrilla en ingles, fue popular durante el proceso de descolonización que siguió a la II GM. Según el autor norteamericano M. Boot, en su libro ? Las guerras salvajes de la paz?, los EE.UU. tienen una larga historia (y proyección planificada) de ?samll wars?, que se inician con la lucha naval contra los piratas de Costa Bárbara y los británicos entre 1810 y 1865, siguiendo por la protección de intereses estadounidenses imperialistas en China durante la rebelión de los Boers en 1900 y las persecuciones contra los mexicanos rebeldes de Pancho Villa que atacaron la ciudad de El Paso en 1916.
La guerra asimétrica intenta definirse por comparación con otras modalidades bélicas en la historia humana. En tal sentido se le asimila a una guerra de cuarta generación, a una guerra irregular o a un conflicto moral, para contrastarlas con las guerras de primera, segunda y tercera generación.
De manera general, se intenta un contrapunto entre guerra regular e irregular para decantar la especificidad de esta ultima, particularmente en lo concerniente a principios estratégicos, el rol del factor militar, la conducción operacional y los métodos tácticos que son necesarios en su ejecución.
De igual manera se examina el conflicto moral para profundizar los alcances de esta modalidad bélica y en esa dirección implementar las reformas en los ejércitos imperialistas, como lo propone Max Boot, para reforzar la guerra contra el pueblo de Irak, la próxima invasión a Irán, la agresión a Cuba, el Plan Patriota contra las FARC y el pueblo de Colombia, y una invasión a Venezuela.
No sobra señalar que la reflexión sobre el ?conflicto asimétrico? tiene en la teoría de la guerra convencional un ineludible referente, particularmente en su ancestral doctrina, que se fue nutriendo de diversos teóricos militares, como el Baron Henri Jomini, el General Karl von Clausewitz, B.H. Liddell Hart, Sun Tzu, J.C.F. Fuller y otros.
En la guerra, la asimetría significa la ausencia de una base común de comparación con respecto a una calidad (la guerra), o en términos operacionales, una capacidad (militar).
William S. Lind, en su texto ?Comprendiendo la guerra de cuarta generación?, sugiere un cuadro de análisis, que engloba las cuatro generaciones de la Guerra Moderna.
Según Lind, las cuatro generaciones de la guerra comenzaron con el Acuerdo de Paz de Westfalia en 1648, que puso fin a la guerra de los treinta años. En este tratado, el Estado estableció el monopolio sobre la guerra. Con anterioridad, una variedad de instituciones habían combatido en las guerras ?familias, tribus, religiones, ciudades, empresas comerciales-, empleando muchos métodos, no solo ejércitos y armadas.
La primera generación corresponde a la guerra de la táctica de líneas y columnas, en la cual las batallas eran formales y el campo de batalla era ordenado; duro aproximadamente desde 1648 hasta 1860. La importancia de la primera generación esta en el hecho de que el orden en el campo de batalla creo una cultura del orden militar. Muchos de los aspectos que distinguen a los militares de civiles ?uniformes, saludos, la graduación minuciosa de rangos- fueron producto de la primera generación y estaban diseñados para reforzar la cultura del orden.
El problema, agrega Lind, es que, a mediados del siglo XIX, el campo de batalla ordenado comenzó a desmoronarse. Ejércitos en masa, soldados que realmente querían luchar (el objetivo principal de un soldado del siglo XVIII era abandonar su posición), mosquetes de anima, en ese tiempo de retrocarga y ametralladoras, al inicio hicieron las viejas tácticas de línea y columnas obsoletas y después suicidas.
Desde entonces, apunta Lind, el problema ha consistido en una creciente contradicción entre la cultura militar y el desorden cada vez mas presente en el campo de batalla.
La segunda generación de la guerra fue una respuesta a la contradicción entre la cultura del orden y el ambiente militar. Desarrollada por el ejercito francés durante y después de la I GM, la guerra de segunda generación busco una solución en la forma de potencia de fuego en masa, la mayoría de la cual era fuego de artillería indirecto. El objetivo fue la atrición, y la doctrina, en breve, fue descrita por los franceses como ?la artillería conquista, la infantería ocupa?. La potencia de fuego controlada centralmente fue cuidadosamente sincronizada (empleando planes y ordenes detalladas y especificas) para la infantería, tanques y artillería en una ?batalla conducida? donde el comandante era, en efecto, el conductor de una orquesta.
La guerra de segunda generación se presento como un gran alivio a los soldados (o por lo menos a sus oficiales) porque preservo la cultura del orden. El enfoque fue interno, en las reglas, procesos y procedimientos. La obediencia era mas importante que la iniciativa. De hecho, no se deseaba la iniciativa porque ponía en peligro la sincronización. La disciplina se imponía desde arriba hacia abajo, forzosamente.
La tercera generación es también un producto de la I GM, fue desarrollada por el Ejercito Alemán y es comúnmente conocida como la guerra relámpago (Blitzkrieg) o guerra de maniobra. La guerra de tercera generación no se basa en la potencia de fuego y atrición, sino en la velocidad, sorpresa, así como la distorsión mental y física. Tácticamente, en el ataque. Las FF.AA de la guerra de tercera generación buscan penetrar la retaguardia del enemigo y causar el derrumbamiento del mismo desde la retaguardia hacia el frente. En vez de ?aproximarse y destruir?, el lema es sobrepasar y derrumbar. En la defensa, la intención es atraer el enemigo hacia las posiciones convenientes y luego cortar sus líneas. La guerra deja de ser una competencia de empujones, donde las fuerzas intentan mantener o avanzar en una línea. La guerra de tercera generación es no lineal.
Las tácticas, según Lind, cambian en la guerra de tercera generación, como lo hace la cultura militar. Las FF.AA de la tercera generación se concentran en lo externo, en la situación, el enemigo y el resultado que necesita la situación, y no en lo interno, en el proceso o en el método. Durante los juegos de guerra del siglo XX, los oficiales subalternos alemanes rutinariamente recibieron problemas que solo podrían ser resueltos al desobedecer las ordenes. Las ordenes por si solas especificaban el resultado deseado, pero nunca el método. La iniciativa fue mas importante que la obediencia. (Se toleraban errores puesto que provenían de demasiada iniciativa, en vez de una carencia de la misma). Todo el concepto dependía de la autodisciplina, y no de la disciplina forzada.
La guerra de cuarta generación es todo lo contrario de las anteriores. Esta señala el cambio mas radical desde la Paz de Westfalia. El Estado imperialista pierde su monopolio de la guerra con el alzamiento de los pueblos como lo estamos presenciando en Irak con su heroica resistencia.
En el próximo articulo examinaremos en detalle el entramado de la guerra de cuarta generación, el conflicto asimétrico, irregular o moral, y las diferencias entre la guerra regular e irregular, así como las dimensiones del conflicto moral, para posteriormente valorar los desarrollos de la Guerra de Todo el Pueblo, a partir de las experiencia revolucionaria internacional en la lucha contra la explotación capitalista y por una sociedad socialista, pensada en los términos del siglo XXI.
PARTE III ¿GUERRAS ASIMETRICAS O GUERRA DE TODO EL PUEBLO?
Para comprender la racionalidad de la ?guerra asimétrica?, situada como paradigma militar en el nuevo ciclo de la guerra imperialista contra los pueblos para aplastar las rebeliones y movilizaciones revolucionarias que demuelen poderes oligárquicos y neocoloniales, es necesario ver su relación con otras categorías usadas corrientemente en el mundo de la guerra contemporánea. Me refiero a términos como Guerra de Baja Intensidad (GBI), guerra de cuarta generación (4WG), conflicto idiosincrásico, conflicto moral o guerra irregular.
Antes de abordar estas relaciones no sobra advertir que un instrumento de análisis fundamental utilizado implícitamente en nuestra reflexión es la teoría desarrollada por Karl Von Clausewitz, gran clásico de la guerra del siglo XiX. Su paradigma de la determinación política de todo pensamiento y acción militar, las categorías de fuerza material ?militar- y fuerza moral ?política- así como los elementos centrales de la estrategia militar ?el espacio, el tiempo y la fuerza- son herramientas indispensables para la mejor comprensión del actual pensamiento militar global imperialista sobre la guerra asimétrica y sus desarrollos prácticos, como una invasión de nuestro territorio por las tropas yanquis.
Adicionalmente, el objetivo básico de todo nuestro análisis es valorar, en el marco de la Nueva Doctrina Militar Bolivariana que lidera el Presidente Hugo Chávez, los cambios en la estrategia militar norteamericana frente a nuestra nación y demás pueblos latinoamericanos y tercermundistas, en el terreno convencional y no convencional, su inserción y coherencia en el nivel mas general ?dentro de la doctrina militar de defensa-, y su implementación en el espacio geográfico de nuestra región, como ocurre con la Iniciativa Regional Andina y toda la acción del Comando Sur.
La guerra asimétrica tienen en el Conflicto de Baja Intensidad (CBI) uno de sus mas cercanos antecedentes.
La GBI hace parte de una reformulación de la estrategia militar gringa ( entendida dicha estrategia como el arte y la ciencia del empleo de las Fuerzas Armadas de una nación para asegurar los objetivos de la política nacional por medio de la aplicación de la fuerza o de la amenaza del uso de la fuerza), parte de la revisión critica realizada por los propios estrategas norteamericanos, de los errores políticos y militares cometidos en Vietnam. Tal revisión se encuentra en el libro del Coronel Harry G. Summers, On Strategy. A Critical análisis of the Vietnam War (New York, Dell Publishign Co, 1984), incorporado como texto de estudio en las principales escuelas militares norteamericanas.
La primera reformulación estratégica post-Vietnam atiende a mejorar las capacidades destinadas a la invasión militar directa en países del tercer Mundo. Los ejes de su articulación son evitar el empantanamiento y el gradualismo de la invasión, así como lograr una alta movilidad que permita materializar un concepto estratégico: el Despliegue Rápido.
La segunda reformulación se orienta a evitar, hasta donde sea posible, llegar al extremo anterior. La continuación del debate post-Vietnam y la búsqueda de opciones menos costosas a nivel político, militar y económico, se materializa en la opción de una guerra prolongada de desgaste, conceptualizada como guerra o Conflicto de Baja Intensidad, que sin abandonar las posibilidades de una invasión, maneja una perspectiva mas global para enfrentar los conflictos. Combinado elementos militares, políticos, económicos, psicológicos, de inteligencia y de control de la población, esta alternativa busca fortalecer las fuerzas armadas de los países aliados y promover movimientos insurgentes contrarrevolucionarios que sean la punta de lanza que resuelva el conflicto a favor de los intereses norteamericanos, sin un escalamiento que obligue a una decisión de invasión con fuerzas propias.
La GBI así configurada dio coherencia a la estrategia militar norteamericana, durante los años 80, destinada a enfrentar los ?retos? en el nivel mas bajo del espectro del conflicto dentro de una concepción doctrinaria que al reivindicar la dicotomía política del conflicto este-oeste, pretendía atacar la amenaza soviética en todos los niveles de dicho espectro. En otras palabras, bajo el supuesto del patrocinio soviético de la ?subversión? en el tercer mundo, uno de los objetivos dentro del enfrentamiento global, era atacar a la Unión Soviética por el eslabón mas débil, que era el conformado por los movimientos de liberación nacional o los gobiernos que habiendo cambiado el statu quo anterior, se encontraban en proceso de constitución de un nuevo redimen político como ocurrió en Nicaragua.
Visto este antecedente, abordemos la llamada Guerra de Cuarta generación (4WG), la cual se caracteriza por tres hechos básicos: i) la perdida del monopolio de la guerra por parte de las naciones-estados; ii) el regreso a un mundo de culturas y estados en conflicto; y iii) la segregación/división interna a lo largo de las líneas étnicas, religiosas e intereses especiales en la sociedad contemporánea. En palabras de Luís Bonilla (Ver texto ya citado), estos conflictos corresponden al mundo posmoderno (desinformación, comunicación borrosa, cibernética, nanotecnologia y formas de control de la población). De acuerdo con tal enfoque, en la actualidad se desplegarían dos modalidades de conflicto bélico que se basan en el uso de fuentes de energía posmecanicas. Las cuales serian: ii) Las confrontaciones de tecnología avanzada (Irak 1991-2003), aniquilamiento masivo (Kosovo), seguridad estratégica global (contra el terrorismo) y progresiva eliminación de los estados nacionales (globalización, mundializacion, Plan Colombia, entre otras); ii) las confrontaciones en el borde externo a la influencia cultural de occidente (conflicto en Rwanda, Afganistán, India, entre otros).
Por la afirmación de Bonilla, la teoría de la 4WG valora las contradicciones económicas adentrándose en la perspectiva del biopoder y la razón postcolonial.
La teoría de la 4WG, prosigue Bonilla, se concentra en la valoración del salto cualitativo que ocurre en la intensidad, cantidad, alcance y permanecía de los resultados de las confrontaciones, a partir de la introducción de dos variables. A) Tecnologías e b) Ideas.
En el plano de las tecnologías, la teoría de la 4WG detalla y destaca:
i) La tecnología acústica: la que se focaliza en el uso generalizado de emisores de sonido atenuados de alta intensidad, de sonidos de muy baja frecuencia, de polisonidos de alto volumen y la utilización de granadas acústicas que permitirían incapacitar individuos y equipos, en los escenarios de confrontación;
ii) La tecnología biológica: cuya novedad reside en la posibilidad de uso discriminado de organismos genéticamente modificados para anular poblaciones focalizadas. Se complementa con los desarrollos de misiles o balística de diverso tipo, la cuál es utilizada para el transporte hasta territorio opositor, de organismos microscópicos biodegradantes para: a) neutralizar equipos y aparatos del adversario cuyos sistemas se basen en derivados del petróleo, degradándolos rápidamente hasta hacerlos inservibles (ej. los neumáticos de los vehículos); b) la diseminación de virus y bacterias nocivas al hombre con el propósito de disuadir o incapacitar ejércitos y/o poblaciones enteras; c) la liberación de insectos modificados genéticamente los cuales transmiten enfermedades de características epidémicas, inmovilizando, diezmando y neutralizando a ejércitos, población civil e incluso cualquier forma de vida existente en un territorio determinado.
iii) La tecnología química: la cual sustenta y potencia la utilización a gran escala de sustancias alucinógenas o psicotrópicas (tranquilizantes, calmantes, etc.) en sectores poblacionales delimitados o ejércitos adversarios, acortando con ello el tiempo de combate frontal y disminuyendo la capacidad de la confrontaciones de causar bajas en las tropas leales o aliadas. Algunas variantes de este tecnología enfatizan en su forma (sabores y olores en el agua y en el aire); la aspersión de sustancias corrosivas con capacidad para degradar metales lo cual puede afectar la capacidad de transporte y movilización de los adversarios; así como la utilización de sustancias interactivas las cuales podrían provocar una disminución significativa en la densidad de los lubricantes generado la inutilización del parque automotor, especialmente de blindados y tanques; y finalmente en las posibilidades de uso para inhibir la combustión del petróleo y sus derivados.
iv) La tecnología ambiental: a partir de la cuál es posible influir en las condiciones atmosféricas provocando lluvias imprevistas, niebla inesperada, llegando incluso al extremo de generar desastres que suelen pasar como naturales.
v) La tecnología en comunicación e información: mediante el desarrollo de estrategias de marketing, desinformación y terror psicológico fundadas en el estudio de los comportamientos individuales y grupales de sectores y/o estratos poblacionales considerados hostiles. Especial relevancia tiene el uso de la propaganda negra o información falsa de largo aliento con el objetivo de impactar sectores claves del mando o de la cadena de mando de las fuerzas opositoras.
vi) La tecnología informática, cuya reside en la posibilidad de uso de virus electrónicos para la inhabilitación de software (programas y sistemas), hardware (equipos que viabilizan los software), desarrollos multimedia ( información electrónica) o sectores del territorio virtual (Internet, Web site, comunicación de banda ancha, entre otros). En este caso el objetivo a golpear puede ser indirecto (finanzas, nóminas de pago, información secreta encriptada) o directos (sistemas de navegación y geoposicionamiento como el GPS).
vii) La Tecnología óptica, la cual se basa en las posibilidades de uso de rayos láser para disuadir sectores hostiles, incapacitar equipos o elevar la capacidad de ataque mediante la utilización, por ejemplo de granadas flash. Estos últimos dispositivos, emiten pulsos de gran intensidad que pueden provocar la destrucción de equipos sofisticados pertenecientes a los adversarios.
El uso de tecnología en el marco de la teoría de cuarta generación se basa en la premisa, que al menos que se requiera, ya no existen razones para destruir al adversario, al contrario resulta de mayor utilidad su sometimiento público.
De otro lado, en el plano de las ideas, la teoría de 4WG destaca:
i) El conflicto ya no es ideológico sino fundamentalmente cultural.
ii) El choque de civilizaciones es la característica de las guerras en la actual etapa histórica.
iii) La confrontación en curso e inmediata, es entre el modelo de desarrollo occidental y sus antítesis. Especial relevancia tiene la beligerancia creciente entre la modernidad occidental y sectores del fundamentalismo islámico (visto como "barbarie").
iv) La disputa se muestra como especialmente religioso-cultural (Islamismo versus Cristianismo), pero es en realidad de orden civiliza torio en la perspectiva de Morín.
v) Reaparecen los conceptos de civilizado y bárbaro. La teoría de la guerra de cuarta generación se sustenta en el estudio del desarrollo de occidente en los últimos 500 años.
Para la guerra de cuarta generación la guerra regular es un patrimonio de Occidente y al combate irregular (terrorista) es visto como característico de lo no-occidental (oriental).
Bonilla afirma que algunos estudiosos de la 4WG, hacen una abstracción metafísica, al pretender saltarse sin mediar explicaciones, la presencia de formas de terrorismo occidental y la presencia en el propio territorio de la capital imperial (EEUU) de diversas formas de organización subversiva fundamentalista occidental que reivindican el terrorismo.
Respecto del conflicto idiosincrásico, este tiene, según el general retirado Montgomery C. Meis, del Ejercito de USA (Ver Pensamientos no convencionales acerca de la guerra asimetrica, MR, 2004), la connotación de un método poco convencional de combate o medio de aplicar la capacidad. Uno que no cumple con las reglas y es peculiar en un sentido siniestro. Aquí la tecnología desempeña un papel crítico. Si no puede atacar el centro de gravedad de un sistema operacional de manera idiosincrásica con armas o una combinación de sistemas de armas que el oponente no posee ?o mejor aun que ni siquiera entiende ni percibe- entonces el atacante puede causar una falla catastrófica a ese sistema, ya sea que el objetivo sea una red de transporte o de mando y control integrado.
El conflicto idiosincrásico plantea el desafio de cambiar la mezcla de mentes que generan las necesidades de inteligencia. Los planificadores militares imperilistas estan incoporando en su gestion pensadores poco ortodoxos que sondean constantemente los peligros o metodos singulares y especiales. Este tipo de adiestramiento es parte del desenvolvimiento profesional de los planeadores y comandantes de los Ejercitos invasores, que integran al sistema militar pensdores que hacen las preguntas que nadia antes consideraba. Otro elementos del conflicto idiosincrásico es la inclusión de consejos cientificos para ayudar a aislar nodulos criticos en los sistemas integrados en los cuales un enemigo tal vez inicie una cadena de destrucción. Conjuntamente con las preguntas relacionadas con la base de la amenaza , este tipo de pensadores llevara a los administradores de inteligencia a buscar lo anticipado, lo peculiar o lo unico y comprometer todas las entidades para obtener trozos de información critoca y anormal en el marco de un conflicto que acude a procedimientos sorpresivos y no convencionales en una sociedad de riesgos en expanion por el uso de sistemas complejos en los procesos de organización social de la mas diversa indole.
En el proximo articulo abordaremos el conflicto etico y la guerra irregular en su relacion con el conflicto asimetrico.
Inicio
Contacto
Ver todas las entradas
Libro de visitas
Enlaces
